| UNA CEGUERA EVITABLE
El paradigma de la medicina moderna ha cambiado, la consecución de una óptima calidad de vida, pasa no solo por tratar adecuadamente las diferentes enfermedades que nos acaecen, sino por su profilaxis. La celebración del día mundial de la vista me lleva a escribir estas líneas en relación con una de las causas más frecuentes de ceguera evitable en el mundo desarrollado, el glaucoma. El glaucoma es una enfermedad ocular que afecta al nervio óptico destruyéndolo lenta e irreversiblemente. Se suele asociar en la mayoría de los casos a un aumento de la tensión o presión ocular. Se considera normal una tensión ocular por debajo de 21 mmHg. La tensión ocular no se relaciona con la hipertensión arterial. A diferencia de la creencia popular, el glaucoma no duele, es decir, no es una causa de dolor ocular. Podemos tener una tensión de 30 mmHg y no tener ninguna molestia ocular. La ausencia de dolor representa una desventaja ya que el dolor no nos avisa de la existencia de un problema. Otro de los handicaps del glaucoma es que hasta los estadios finales, la agudeza visual permanece normal, en otras palabras el paciente ve perfectamente. Lo que le ocurre al enfermo glaucomatoso es que va perdiendo lentamente campo visual, visión periférica, pero tan despacio que no se da cuenta del cambio. En resumen, se trata de una enfermedad que no duele, se ve bien hasta el final, pero que va ocasionando una pérdida de visión periférica muy poco a poco siendo lo perdido es irrecuperable aún con tratamiento. Pero existe una buena noticia, es una enfermedad que tiene tratamiento. Las opciones terapéuticas son colirios, láser y cirugía para bajar la tensión. De esta manera se detiene la progresión. ¿Qué debemos hacer? En vista de lo expuesto está claro, ya que no hay síntomas evidentes y que se trata de una enfermedad actualmente controlable, lo que hay que hacer es revisar periódicamente la tensión ocular. Lo habitual es chequear la tensión una vez al año y seguir los consejos del oftalmólogo. En definitiva, de acuerdo con nuestros tiempos, se hace más real el dicho popular: “más vale prevenir que curar”.
Prof. José M. Benítez-del-Castillo Catedrático de Oftalmología Universidad Complutense de Madrid
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| Última actualización el Lunes, 17 de Octubre de 2011 08:10 |



