Día Mundial del Cáncer de Mama
Escrito por Administrator
Viernes, 14 de Octubre de 2011 14:34
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El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en la población femenina española. En las mujeres españolas se diagnostican cada año unos 16.000 casos nuevos y mueren por esta causa unas 6.000 mujeres. Mientras que la incidencia está aumentando en nuestro país en un 2-3% anual, la mortalidad muestra una disminución del 2% anual desde el inicio de los 90. La supervivencia a los 5 años en España se sitúa en un 83%, significativamente más alta que la media europea.

El diagnóstico precoz y los avances terapéuticos suponen que el cáncer de mama sea en la actualidad un tumor de baja letalidad.

La supervivencia depende más de la extensión en el momento del diagnóstico que del tipo histológico. A los 10 años, la supervivencia en tumores localizados es del 58% mientras que en los diseminados la supervivencia es nula.

Por todo esto, el cáncer de mama constituye un importante problema de salud y es percibido con gran preocupación por la población femenina y por la comunidad científica que ha desarrollado a lo largo de la historia múltiples técnicas de diagnóstico.

Los  principales factores de riesgo conocidos son la edad anciana, la menarquia precoz, la menopausia tardía y la edad tardía al primer parto. La obesidad, el sedentarismo y el consumo de alcohol son considerados también factores de riesgo para padecer un cáncer de mama.

Las mujeres con historia familiar de cáncer de mama también suponen un grupo de riesgo. Así, aquellas mujeres que tienen dos o más familiares de primer grado (madre, hermana, hija) o de segundo grado línea materna (abuela, tía) con cáncer de mama o de ovario; aquellas con familiares con cáncer de mama en un familiar a una edad inferior a los 50 años; o aquellas con un familiar varón con cáncer de mama.

El desconocimiento de la etiología del cáncer de mama no permite la aplicación de medidas de prevención primaria. Por ello el diagnóstico precoz es el único método de prevención secundaria eficaz en el control de la enfermedad al posibilitar un tratamiento adecuado de la misma. El diagnóstico precoz puede reducir la mortalidad en un 30% en mujeres mayores de 50 años.

La autoexploración mamaria se aconseja con una periodicidad mensual, una semana tras la menstruación en premenopáusicas y un día fijo al mes en mujeres postmenopáusicas, aunque no ha demostrado la disminución de las tasas de mortalidad, como sí lo hace la mamografía.

Desde las lesiones precursoras en la mama hasta la extensión sistémica de la enfermedad, se admite que transcurre un tiempo medio de 10 a 15 años, variables según el tipo de tumor y la edad de presentación.

Existe una fase preclínica detectable cuya duración es de 1 a 3 años. En esta fase es donde es responsabilidad única del radiólogo detectar aquellas anormalidades que representarán en la mayoría de las ocasiones una manifestación inicial de un cáncer de mama.

La mayor parte de las organizaciones sanitarias internacionales recomiendan el cribado poblacional de cáncer de mama mediante mamografía. En Europa se recomienda en cribado en el grupo de 50-69 años, con periodicidad bianual.

El abordaje de las neoplasias de mama es multidisciplinar, basado en cuatro pilares fundamentales: cirugía, radioterapia, quimioterapia y hormonoterapia.

En los últimos años, y con el desarrollo de nuevos agentes quimioterápicos, el tratamiento quirúrgico del cáncer de mama ha tendido hacia una menor agresividad, con una ampliación en las indicaciones en la cirugía conservadora, relacionado con la introducción de la quimioterapia neoadyuvante (antes de la cirugía) y la introducción de la biopsia selectiva del ganglio centinela con técnicas de detección nuclear, en un intento de disminuir la agresividad quirúrgica asociada a la linfadenectomía axilar en aquellos casos en los que clínicamente la paciente tenga una axila negativa.

Tanto la mastectomía radical modificada, como la cirugía conservadora añadiendo tratamiento radioterápico, presentan resultados evolutivos similares y la elección de una u otra va a depender de diversos factores, como el tamaño del tumor, la localización del mismo, el tamaño de la mama, la edad de la paciente, una contraindicación para la radioterapia complementaria, etc.

La toma de decisiones debe implicar a un equipo de: cirujanos, ginecólogos, radiólogos, anatomopatólogos, oncólogos y médicos de familia. Ante opciones terapéuticas trascendentes, las pacientes tiene que ser informadas adecuadamente sobre su enfermedad, conocer las posibles complicaciones, así como las expectativas de supervivencia.

 

Dra. Alicia Gutiérrez Alaguero

Última actualización el Lunes, 17 de Octubre de 2011 12:35